Arquitectura de elección que guía sin imponer
Diseñar la arquitectura de elección implica ordenar opciones para facilitar la mejor decisión sin restringir alternativas. Predeterminados útiles, simplificación de pasos, lenguaje claro y recordatorios situados en el momento exacto reducen cargas cognitivas. La saliencia aumenta cuando la opción deseada aparece visible, comprensible y oportuna. Esta guía suave, respetuosa con la autonomía, permite que quienes ya querían actuar encuentren el camino menos friccionado, transformando intención en conducta repetible con menos esfuerzo mental y más probabilidad de mantenimiento en el tiempo.